La crisis de Orbis Compañía Argentina de Seguros escaló más allá de lo esperado. Tras anunciar su disolución voluntaria en marzo, la compañía dejó de operar y quedó bajo la lupa de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN). El organismo, que buscó asumir la liquidación, se topó con un revés judicial: el Juzgado Comercial N°19 rechazó su designación como liquidadora.
La SSN apeló y el proceso sigue abierto. Mientras tanto, el mercado observa con preocupación un conflicto institucional que suma incertidumbre a asegurados y productores.
Pese a la revocación de su licencia, Orbis mantiene atención telefónica y presencial en su sede de la Av. Boedo, aunque ya no puede emitir nuevas pólizas.
El caso expone una pregunta clave: ¿quién protege al asegurado cuando una compañía se retira? La disputa por la liquidación genera ruido en un sector que debería garantizar previsibilidad. Para productores y clientes, la lección es clara: evaluar no solo el precio de una cobertura, sino también la solidez de la compañía y su historial regulatorio.
Comentarios
Publicar un comentario